sábado, 10 de noviembre de 2018

Lo que importa

Domingo 11 de Noviembre de 2018

Si escuchamos el evangelio y prestamos atención a la actitud de Jesús de Nazaret, a su estilo, a su modo de vivir, nos damos cuenta de que lo que importa es el corazón de la persona, lo que la motiva, lo que la lleva en una dirección o en otra.
En más de una ocasión Jesús critica duramente la manera de vivir y de hacer de los fariseos, de los sacerdotes, de los jefes de la religión. Porque su vida era más apariencia que otra cosa. Muchos ritos y oraciones, mucha ceremonia y ornamentos; pero poco corazón. Lo que importaba era cumplir los mandamientos y ordenanzas... porque eran los mandamientos de Dios. Y Jesús piensa y actúa de otra manera. Lo explica con ejemplos y parábolas (el buen samaritano, los leprosos, comer con Zaqueo...). Y hoy, en el texto de Marcos, observa a los que echan dinero en las ofrendas del templo... Los ricos que hacen sonar muchas monedas y la pobre viuda que echa dos moneditas... "de lo que tenía para vivir..."

Como comenta José A. Pagola: "Su gesto nos descubre el corazón de la verdadera religión: confianza grande en Dios, gratuidad sorprendente, generosidad y amor solidario, sencillez y verdad. No conocemos el nombre de esta mujer ni su rostro. Solo sabemos que Jesús vio en ella un modelo para los futuros dirigentes de su Iglesia..."

Bueno, ese modelo lo necesitamos todos. En el proyecto de Jesús de Nazaret, la buena noticia del reino de Dios, todos tenemos que ir entrando en esa actitud de corazón. Que lo que importa es aquello que me hace más humano, más compasivo, más atento a los hermanos (en especial a los más débiles). No es la cantidad de rezos, ceremonias y devociones que yo pueda cumplir a lo largo de mi vida.

Si voy a misa, a la eucaristía, es, ante todo, para escuchar esto que me dice el Maestro. Unido a los hermanos y hermanas que también van a misa me siento confortado, nos damos la paz y oramos a nuestro Padre como nos enseñó. Que no se me olvide "lo que importa" esté donde esté centrando siempre mi atención en el proyecto de Jesús y todo lo que eso implica.
Texto del evangelio de Marcos (12,38-44)

domingo, 4 de noviembre de 2018

El objetivo de mi vida

Domingo 4 de Noviembre de 2018
Imagen relacionadaEn la eucaristía de este fin de semana Antonio nos ha hecho reflexionar sobre el "amar a Dios y al prójimo como a tí mismo...". Es la respuesta que da Jesús de Nazaret al escriba que le preguntaba sobre cuál es el primer mandamiento.
Ante todo nos ha puesto delante la realidad de nuestra sociedad. En nuestro entorno son muchos los que dicen que "no creen en Dios". Otros muchos que "creen en Dios; pero no en la iglesia". También hay otros que simplemente dicen que "no les interesa"... Para la mayoría el objetivo de su vida es "vivir lo mejor posible" y aprovechar el tiempo que tenemos: el ocio, los deportes, los negocios, la familia, disfrutar... Lo que en muchos casos se traduce en "tener más", "disfrutar más".
Claro que hay también personas que centran su vida en la religión, en el amor a Dios y al prójimo, y podríamos decir que responden a la respuesta que daba Jesús al escriba.
J.A. Pagola lo platea así:"¿Qué sentimos en lo más íntimo de nuestra conciencia cuando escuchamos despacio, repetidas veces y con sinceridad estas palabras?: «Escucha: el Señor, nuestro Dios, es el único Señor. Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todas tus fuerzas». ¿Qué espacio ocupa Dios en mi corazón, en mi alma, en mi mente, en todo mi ser? "
Y eso vale para todos nosotros. Sí, para mi que intento seguir las huellas de Jesús de Nazaret. El proyecto del Maestro (la buena noticia del reino) va marcado por un dejarse invadir por la presencia y realidad de Dios, el padre bueno, "el que hace salir el sol para los buenos y para los malos...", "el que acoge al hijo pródigo y hace una fiesta a su regreso...", "el que busca y rebusca la moneda perdida o la oveja descarriada...", al que le importa más la compasión y la ternura que los sacrificios y ofrendas, el que valora por encima de todo lo que hagamos a los más débiles, a los marginados, a los don-nadie... 
Y ese proyecto compromete toda mi vida y quiere darme a entender que el objetivo de toda persona tiene que ser crecer en humanidad, lo que viene a ser crecer en solidaridad, en compartir, en atención a los otros, en definitiva hacernos más grandes "siendo servidores". Porque ya no nos importa ser importantes, mandar más, estar arriba, tener más, ser conocidos y famosos.
Fray Marcos hace este comentario: "No debo comerme el coco tratando de averiguar si amo a Dios. Lo que tengo que examinar es hasta qué punto estoy dispuesto a darme a los demás. Sólo eso cuenta a la hora de la verdad. El amor teórico, el amor que no se manifiesta en obras y actitudes concretas, es una falacia. Ya lo decía Juan en su primera carta: Si alguno dice que ama a Dios, a quien no ve, y no ama a su prójimo, a quien ve, es un embustero y la verdad no está en él..."
Texto del evangelio de Marcos (12,28b-34)

domingo, 28 de octubre de 2018

Que recobre la vista

Domingo 28 de octubre 2018

Resultado de imagen de señor que veaEl texto que nos ofrece Marcos (cap. 10) sobre el ciego Bartimeo nos resulta muy conocido, al igual que los comentarios y explicaciones espirituales que nos han venido ofreciendo a lo largo de nuestra vida.
Lo que pasa es que, últimamente, me vengo preguntando si todos esos comentarios y aplicaciones devotas que hemos recibido están realmente en línea con lo que Jesús de Nazaret trataba de inculcar a sus seguidores.

A falta de mayores conocimientos, me agarro a los comentarios de aquellas personas que profundizan en los textos del evangelio y me pueden guiar...
Una de ellas es Fray Marcos (como ya habréis observado). Porque no se trata sólo de explicar un texto o una frase, sino de captar el conjunto del mensaje de "buena noticia" que tiene todo lo que hace y dice Jesús.

Si la semana pasada escuchábamos a los hermanos (Santiago y Juan) pedir al Maestro aquello de "sentarse uno su derecha y el otro a su izquierda" en su reino... con la respuesta de Jesús: "no sabéis lo que pedís..."; hoy escuchamos al ciego Bartimeo: "Que recobre la vista, que vea..." y le seguía por el camino.

Breves notas del comentario de Fray Marcos: "Una vez que Mc ha dejado claro que el camino hacia el Reino es la renuncia y la entrega hasta la muerte, ya no hay lugar para los malentendidos..."
"Al borde del camino. Bartimeo es el símbolo de la marginación, está fuera del camino, tirado en la cuneta, sin poder moverse, viendo cómo los demás pasan y dependiendo de ellos..."
"Le regañaban para que se callara. Los que acompañan a Jesús no quieren saber nada de los problemas del ciego. Como diciendo: En la situación en que te encuentras no tienes derecho a protestar ni a gritar. Aguanta y cállate.."
"Llamadlo. Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús. Al menor síntoma de acogida, el ciego tira el manto y da un salto. Un ciego debía andar a tientas y con cuidado. Ahora confía, aunque no ve. El manto representa lo que había sido hasta el momento, que se convierte en un estorbo. Todas sus esperanzas están ahora puestas en Jesús. Este es el verdadero milagro, que el mismo ciego realiza..."
"¿Qué quieres que haga por ti? Desde el punto de vista narrativo, la pregunta no tiene ningún sentido. ¡Qué va a querer un ciego! La pregunta que le hace Jesús, es la misma que, el domingo pasado, hacía a Santiago y Juan. La pregunta es idéntica, pero la respuesta es completamente distinta. Los dos hermanos quieren “sentarse” junto a Jesús en su gloria. El ciego quiere ver para “caminar” con él. La diferencia no puede ser más abismal..."
"¡Que pueda ver! Jesús provoca, con su pregunta un poco absurda, este grito... Este grito es el centro del relato, siempre que descubramos que no se trata de una asistencia sanitaria. Se trata de ver el camino que conduce a Jerusalén para poder seguirlo. El camino del servicio que conduce hacia el Reino. De ahí la respuesta de Jesús: ¡Anda! El objetivo final no es la visión, sino la adhesión a Jesús y el seguimiento. Una lección para los discípulos que no terminan de ver..."
"No es el ciego el que está hundido en la miseria. La verdadera miseria humana está en los que, aún siguiendo a Jesús, mandan callar al ciego. Lo estamos repitiendo todos los días. ¡Que se callen los miserables! ¡Que eliminen los mendigos de las calles! No nos dejan vivir en paz. No oír, no ver la miseria que hay a nuestro alrededor, mirar hacia otro lado, es la única manera de vivir tranquilos..."

Una cita demasiado larga quizás; pero me ha parecido que me ayudaba a entender un poco mejor lo que Jesús me pide al aceptar caminar con él y vivir a su estilo. 
Texto del evangelio de Marcos 10, 46-52

sábado, 20 de octubre de 2018

Vosotros, nada de eso

Domingo 21 de Octubre de 2018

Resultado de imagen de vosotros, nada esoContinuamos con el texto del evangelio de Marcos (cap. 10). El domingo pasado escuchábamos lo que Jesús le decía al joven rico que le preguntaba cómo conseguir la vida eterna... En su respuesta le indicaba lo de cumplir los mandamientos insistiendo, sobre todo, en aquellos que hacen referencia al prójimo...
Leyendo los comentarios de Fray Marcos, de José A. Pagola y otros, me doy cuenta de que la "vida cristiana" que nos han enseñado hace más hincapié en la "religión" (con sus normas, ritos, ceremonias, devociones y sacramentos) que en el proyecto mismo de Jesús de Nazaret.
José Mª Castillo, en su libro "La Humanidad de Jesús" insiste precisamente en eso: La religión (su religión y sus hombres) terminó matándolo en una cruz. Y no por no ser religioso, sino por vivir de una manera muy distinta. Una vida centrada en el prójimo: "...tuve hambre y me diste de comer, tuve sed..., estaba desnudo..., en la cárcel..." y me socorriste. La parábola del buen samaritano... y tantos otros ejemplos que definían su manera de entender su relación con Dios.
Hoy, el texto nos habla de la ambición que se vivía entre sus seguidores: "...concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y el otro a tu izquierda..." (Santiago y Juan). 
La ambición, el poder, la importancia, la gloria... Tan lejos del proyecto de Jesús de Nazaret!
Su respuesta: "No sabéis lo que pedís..." No habéis entendido nada.

Ya han pasado dos mil años y la "religión cristiana" sigue dando la imagen que tenían Santiago y Juan (y todos los otros): Todos los dirigentes de la iglesia, toda la jerarquía establecida. todo su sistema ha preferido una religión "organizada" y "dirigida" por los consagrados al Señor en cuyo nombre y con su poder nos dicen todo lo que debemos hacer para "alcanzar la vida eterna"...
Entonces resulta chocante escuchar las palabras de Jesús:«El que quiera ser grande entre vosotros que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros que sea esclavo de todos». Y José A. Pagola comenta: "...En su comunidad no habrá lugar para el poder que oprime, solo para el servicio que ayuda. Jesús no quiere jefes sentados a su derecha e izquierda, sino servidores como él que dan su vida por los demás..." 
Sentirse y vivir como auténticos "servidores"...
Me hizo gracia un comentario que leí hace tiempo en el que se decía que los sacerdotes y todos los que presiden o dirigen una comunidad tenían que ser como el criado o criada que sirve... Entonces también estaría claro que el día que la criada o el criado tienen libre... "los señores" también comían... (Eso lo decía porque la comunidad cristiana bien podía celebrar la "fracción del pan" aunque no estuviera el "criado"=sacerdote.
Texto del evangelio de Marcos (10,35-45)
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: «Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir.»
Les preguntó: «¿Qué queréis que haga por vosotros?»
Contestaron: «Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda.»
Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?»
Contestaron: «Lo somos.»
Jesús les dijo: «El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; está ya reservado.» Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan.
Jesús, reuniéndolos, les dijo: «Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos.»

Una cosa te falta

Domingo 14 de Octubre de 2018

A lo largo de mi vida he escuchado muchas veces comentarios al texto de Marcos del evangelio que nos han leído en la eucaristía: "...una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego sígueme..."
Se nos ha hablado de la invitación de Jesús a seguirle, como se habla a los consagrados, a los religiosos y religiosas. Se ponía como la perfección el vivir los "consejos evangélicos", sólo para personas que se iban a consagrar al Señor. Pero, realmente, es así la propuesta de Jesús de Nazaret?
Fray Marcos hace un comentario que me ha iluminado y me hace entender mejor la propuesta de Jesús: "Los mandamientos que Jesús le recuerda son los de la segunda tabla, es decir los que se refieren al prójimo, no los que se refieren directamente a Dios. Esta enseñanza es original y exclusiva de Jesús. Para cualquier judío, los más importantes eran los de la primera tabla, que se refieren a Dios. Está clara la intención de hacernos pensar en una nueva manera de religiosidad: la humanidad se manifiesta en la relación con los demás, no con Dios. Es imposible tener acceso a Dios si me desentiendo del próximo que me necesita...
...El relato no ofrece un cristianismo a dos velocidades. Los ‘consejos evangélicos’ serían un plus voluntario para los más decididos. Esto ha hecho mucho daño, porque ha dado motivo a la mayoría de cristianos para pensar que lo que dice el evangelio no va con ellos. Ha hecho daño también a los que optan por la vida religiosa, porque les ha hecho creer que son los perfectos y con más derechos ante Dios porque han renunciado a las posesiones materiales..."

Intentar seguir al Maestro es, ante todo, centrar mi vida, mis esfuerzos, mis deseos y todo mi trabajo en vivir su proyecto. Y ese proyecto pasa, ante todo, por una humanidad compasiva, fraterna, solidaria, entregada, atenta a los demás (sobre todo a los más débiles, marginados, enfermos y necesitados..., todos esos "don nadie"). Y es entonces cuando empiezas a desprenderte de tantas cosas, de tantos bienes y riquezas que nos impiden vivir de esa manera.
Texto del evangelio de Marcos (10,17-30)
En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?»
Jesús le contestó: «¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre.»
Él replicó: «Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño.»
Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo: «Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego síguerne.»
A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico. Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: «¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!»
Los discípulos se extrañaron de estas palabras. Jesús añadió: «Hijos, ¡qué difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios.»
Ellos se espantaron y comentaban: «Entonces, ¿quién puede salvarse?»
Jesús se les quedó mirando. y les dijo: «Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo.»
Pedro se puso a decirle: «Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.»
Jesús dijo: «Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones, y en la edad futura, vida eterna.»

domingo, 7 de octubre de 2018

Aceptar el reino de Dios como un niño

Domingo 7 de Octubre de 2018

Resultado de imagen de el que no acepte el reino de Dios como un niño no entrará en él
En el texto de Marcos (cap. 10) le preguntan a Jesús sobre el divorcio: "Puede un hombre divorciarse de su mujer...?" A partir de ahí Jesús de Nazaret hace todo un comentario sobre el matrimonio.

También en nuestra eucaristía Antonio nos ha hecho reflexionar sobre el modo como miramos hoy el matrimonio y toda relación de personas que intentan vivir en familia o comunidad.
Resulta sorprendente cómo los hombres y mujeres de nuestro tiempo hemos alcanzado unos niveles de progreso y tecnología que nos maravillan cada día más en todos los campos del saber, del conocimiento y de la técnica; pero apenas si avanzamos en "humanidad". Al decir humanidad estamos hablando de solidaridad, compasión, justicia, fraternidad. En definitiva con todo nuestro progreso andamos faltos de "amor" y "empatía" que son la base de toda convivencia. De ahí que muchas personas (tanto en familia, como en grupos y comunidades) encuentran muchas dificultades a la hora de compartir y poner atención a las otras personas.
Si el matrimonio, la vida de pareja o de comunidad, lo vivo en función de lo que me gusta o me da placer, termino siendo menos humano cada día.
Un pensamiento de Fray Marcos: "La diferencia está, no en los actos en sí, sino en la actitud de cada persona. Siempre que se busca por encima de todo el bien del otro y es expresión de verdadero amor, la sexualidad humaniza a ambos. Siempre que se busca en primer lugar el placer personal, utilizando al otro como instrumento, es deshumanizadora..."
Y Jesús termina diciendo: "Os aseguro que el que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él"...
Creo que, de nuevo, el Maestro se refiere a nuestra actitud... No hace referencia a ritos religiosos, devociones, conocimientos de teología, cumplimiento de normas y mandamientos. Habla de nuestra vida, de cómo hacemos nuestra la buena noticia del reino de Dios, de ese cambio que afecta a todo lo que hacemos, sentimos y vivimos. Se trata de aceptar e intentar su estilo de vida... Y eso va mucho más allá de toda religión.
Texto del evangelio de Marcos (10,2-16)

domingo, 30 de septiembre de 2018

Los nuestros

Domingo 30 de Septiembre de 2018

Resultado de imagen de el que no está contra nosotros está a favor nuestroSeguimos leyendo y escuchando el texto del evangelio de Marcos. Jesús de Nazaret va puntualizando cómo entiende y vive su proyecto de vida, la buena noticia del reino de Dios: "El que quiera ser el primero, que se haga el último y el servidor de todos"; "el que quiera seguirme, que tome su cruz..."
Hoy relata lo de que "hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y se lo hemos impedido porque no es de los nuestros..."  Jesús corrige esa manera de pensar. "Los nuestros", nuestra comunidad, nuestro grupo, nuestra iglesia. El monopolio de la salvación. De una forma o de otra, todos hemos tenido esa actitud. Hasta el Concilio Vaticano II se afirmaba aquello de "fuera de la iglesia no hay salvación" y estábamos tan seguros que había que hacer todo lo posible por "convertir" a todos los que estaban fuera de ella. No eran de los nuestros.

Por eso releer el texto de Marcos nos hace reflexionar y profundizar en lo que dice el Maestro: "...el que no está contra nosotros, está a favor nuestro..." 
Fray Marcos hace este comentario: "El mensaje de Jesús no se puede encerrar en ninguna iglesia o institución religiosa. Jesús intentó que todas las religiones, incluida la suya, descubriesen que el único objetivo de todas ellas es hacer seres cada vez más humanos. Cualquier religión que no tenga esa meta, es simplemente falsa...
Jesús no es monopolio de nadie. Todo el que está a favor del hombre está con Jesús. Todo el que trabaja por la justicia, por la paz, por la libertad, es cristiano. Nada de lo que hace a los hombres más humanos es ajeno a un seguidor de Jesús..."

Lo que importa, pues, es centrarlos en lo que proclama la buena noticia del evangelio. Convertirnos en personas más compasivas, más humanas y solidarias que saben ver y mirar a todos aquellos que están y viven al margen de nuestra sociedad (los que pasan hambre y sed, los que carecen de los necesario para vestir o para alojarse, los olvidados de la sociedad del bienestar)... Entonces todas las personas que trabajan y se esfuerzan por que llegue "el reino de Dios", todos son de los nuestros, están del lado de Jesús de Nazaret y su proyecto.
Y voy a citar a José A. Pagola: "En la sociedad actual hay muchos hombres y mujeres que trabajan por un mundo más justo y humano sin pertenecer a la Iglesia. Algunos ni son creyentes, pero están abriendo caminos al reino de Dios y su justicia. Son de los nuestros. Hemos de alegrarnos en vez de mirarlos con resentimiento. Hemos de apoyarlos en vez de descalificar..." 
Texto del evangelio de Marcos (9,38-43.45.47-48)