domingo, 17 de junio de 2018

Se trata de vivir

Domingo 17 de Junio de 2018

Resultado de imagen de semilla de mostaza parabola¿Cuántas veces hemos escuchado eso de "El reino de Dios se parece..." También nos sabemos las comparaciones y parábolas que propone Jesús de Nazaret. ¿Qué me dice a mí?

"A Jesús le preocupaba, comenta José Antonio Pagola, que  sus seguidores terminaran un día desalentados al ver que sus esfuerzos por un mundo más humano y dichoso no obtenían el éxito esperado. ¿Olvidarían el reino de Dios? ¿Mantendrían su confianza en el Padre?..."

Supongo que ésa tiene que ser la preocupación de los responsables de la comunidades cristianas (los sacerdotes en la actualidad). Ver cómo se va mermando el número de participantes hace que se insinúe entre nosotros un cierto desaliento.

El Reino de Dios se parece... ¿Qué es? ¿Dónde está?
Fray Marcos advierte: "No debemos caer en la simplicidad ingenua de identificarlo con la Iglesia. Como dice el evangelio: “no está aquí ni está allí”. Tampoco está solamente dentro de cada uno de nosotros. Si está dentro, siempre se manifestará fuera... Para nuestra tranquilidad debemos recordar que no se trata de comprender sino de vivir y ese es otro cantar..."

Todo eso que hemos escuchado y que nos repetimos a nosotros mismos: El Reino de Dios está cerca. Cambiad! Convertíos! Que lo más importante en nuestra vida sea vivir una humanidad solidaria y compasiva, atenta a las personas más débiles y necesitadas; una humanidad que "sueña" con un mundo a la medida y estilo de nuestro padre Dios (nuestro abba, papá-mamá)... Y sí, el reino de Dios es como la semilla sembrada en el campo... Exactamente. Esa semilla ya está sembrada en cada uno de nosotros, en todas las personas.
Es cierto hay quien nos predica que los cristianos, al bautizarnos, recibimos la semilla del reino de Dios... Y ésa sería la tarea de los misioneros, de la iglesia en general. Pero creo que sería más acertado decir y anunciar que todas las personas recibimos esa pequeña semilla y lo que necesitamos es que alguien nos lo haga ver y sentir. Y lo que nos toca a nosotros es permitir que crezca, que el reino de Dios se haga visible... Mi modo de actuar y de vivir lo demostrará y hará que esa semilla se haga grande y dé frutos.
Como dice Fray Marcos, lo que importa no es el saber y comprender qué es el Reino de Dios, sino el vivirlo. Con eso me voy a quedar. Estoy seguro, además, que si estoy atento llegaré a ver muchas semillas que germinan y florecen... Por ahí anda el Señor.
Texto del evangelio de Marcos (4,26-34)

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