domingo, 10 de junio de 2018

Creían que estaba loco

Domingo 10 de Junio de 2018

El sábado por la tarde-noche participé en la eucaristía de nuestra parroquia, aquí en Mendillorri. Antonio, el sacerdote, nos hizo un comentario que me resultó como una iluminación, como una aclaración que ayuda a centrar la vida y el corazón.
El texto de Marcos (cap. 3, versículos del 20 al 35) comenta el comienzo de un camino y estilo de vida que le llevó, finalmente, a la cruz... 
Dice que se reunió mucha gente para escucharle, que todo lo que decía era muy novedoso, que... no hablaba como los doctores de la Ley. Los escribas y doctores le acusaban de tener parte con el diablo. Su familia (madre y hermanos) fueron a buscarlo... "porque decían que estaba fuera de sí, que estaba loco..."

"Estaba loco..."
"Loco de hablarle a Dios como abba (papá)..." Así comentaba Antonio.
"Loco al decir que el hombre, la mujer, son más importantes que el sábado (el Sabat)..."
"Loco al acercarse a los marginados: los leprosos, los enfermos y despreciados de la sociedad..."
"Loco al decir que las prostitutas y los publicanos irán por delante en el reino de Dios..."
"Loco al decir que no nos preocupemos del comer y del vestir..., sino del reino de Dios y su justicia..."
"Loco al decir que lo que importa no es cumplir la Ley y todas sus normas, sino amar al prójimo..."
"Loco al decir que para encontrar a Dios no es necesario un Templo... Que siempre está cerca de nosotros."
Y así nos ha hecho un resumen del estilo de Jesús de Nazaret, de la "buena noticia" que anunciaba y que nos llega a nosotros ahora...

Su familia fue a buscarlo porque decía que había perdido la cabeza... Y, hoy en día, podemos decir que los que deseamos seguirle, caminar tras sus huellas, también estamos locos... Y es que su forma de hacer, su estilo de vida, es como ir contra corriente. Todos los medios de comunicación tratan de impulsarnos y llevarnos a una vida de consumo, de tener y tener cada vez más, de que mi felicidad depende de todas esas cosas que debo tener y atesorar. Que tengamos muy claro que lo único que importa es "mi felicidad", mi bienestar, mi comodidad, "mi...", "mi..."

"Quiénes son mis hermanos, mis hermanas, mi madre...?  Los que hagan la voluntad de Dios..."
Tener y formar familia es, pues, crear fraternidad. Vivir de tal manera que mi relación con otras personas muestre la solidaridad, la compasión y la ternura hacia las personas que voy encontrando... Crecer en humanidad. Esforzarme en que, especialmente los marginados, los sin papeles, los extranjeros carentes de lo mínimo necesario, puedan tener una vida digna...
¿Verdad que es una locura?

Stefano Cartabia  de Uruguay escribía sobre "La hipocresía del Mundial de Fútbol"... y se declaraba en huelga para no ver ningún partido. "El dinero que gira alrededor del fútbol, escribía, es algo que tendría que producirnos nauseas, cuando en nuestro mundo sigue el azote del hambre, de la miseria, de la producción y venta de armas, del narcotráfico y la trata de seres humanos.
Por no hablar de otros lamentables aspectos que acechan al mundo del fútbol: la corrupción, el fanatismo y la violencia, la idolatría, los derechos televisivos millonarios, la injerencia política..."
Seguir tras las huellas de Jesús de Nazaret es toda una locura...; pero me apunto.
Texto del evangelio de Marcos (3,20-35)

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