martes, 14 de junio de 2016

Apoyo a los Radicales

Hoy quiero copiar, apoyar y difundir lo que escribe Gabriel Mª Otalora: RADICALES.
Ayer asistíamos al debate de los líderes de partidos políticos. En muchos momentos tenía la sensación de que decían sin decir, explicaban sin explicar y evitaban de esa manera "ser radicales" o, dicho de otra manera, pretendían guardar las formas y terminaban envolviendo los problemas que nos afectan a todos...
Mejor, pues, leer el comentario de Gabriel Mª.
RADICALES
GABRIEL Mª OTALORA, gabriel.otalora@outlook.com
BILBAO (VIZCAYA).
offerta-prestamos-a-las-personas-que-han-sido-empobrecidos-y-creditos-directos-de-inversor_0ECLESALIA, 10/06/16.- Radical viene de raíz en el sentido que afecta a la parte esencial de una cosa de una manera total o completa. En el terreno político, la RAE define como radical a quien pretende reformar total o parcialmente el orden político, científico, moral y aun religioso. Sin embargo, Rajoy y otros como él utilizan mucho esta palabra pero como adjetivo peyorativo para desprestigiar a los rivales, como sinónimo de extremistas, irresponsables y totalitarios. A pesar de que en la semántica del idioma castellano, no haya rastro negativo de este término.
Pero entiendo muy bien a Rajoy y a los que piensan como él porque necesitan desacreditar a las verdaderas posturas radicales que buscan el fondo de las cosas para cambiar aquello que es injusto y no funciona. Por ejemplo, la distribución de la renta en este sistema neoliberal cada vez más intervencionista en la política democrática.
Hace unos días, el Instituto Nacional de Estadística publicaba una encuesta sobre la evolución de la renta en el Estado. Lo más grave, es que los datos evidencian con claridad el desigual reparto generacional en los costes del descenso del nivel de vida. Lo que nos lleva a otra cuestión: la sostenibilidad del sistema de pensiones, al que además el gobierno mariano ha desfondado la hucha ahorrada en anteriores legislaturas.
El problema aparece cuando se quiere vender el crecimiento del PIB sin poner el acento en la desigualdad injusta de la renta; y la denuncia no viene no solo de los “radicales” que Rajoy despacha despectivamente, sino de otros radicales a los que él y sus amigos neoliberales no se atreven a desprestigiar, de momento: El secretario general de Cáritas, Sebastián Moraha denunciado los datos "obscenos" sobre el aumento de la desigualdad en España. "Es inaceptable que exista una desigualdad tan grande, porque "millones de familias que quedan orilladas" y además, "se degrada la democracia". Ha pedido a los gobernantes que afronten con urgencia el problema de la fiscalidad pues España "no tiene una fiscalidad redistributiva que genere igualdad".
Ante la desigualdad, Cáritas propone una renta mínima para entre 500.000 y 600.000 hogares españoles que no perciben ningún ingreso. "Es algo asumible", aseguran. Suiza parece que también se radicaliza yendo a la raíz del problema: debate implantar una renta mínima universal a todos sus ciudadanos, justo por encima del umbral de pobreza en aquel país. Nosotros estamos bastante radicalizados hace tiempo con nuestras RGI y la RIS navarra.
El Papa por su parte, es un radical de libro cuando dijo no a la "economía de la exclusión y de la iniquidad” y pidió (en febrero 2016) renunciar a la autonomía de los mercados y atajar la desigualdad. Para que la economía deje de "matar" y marginar a los pobres (sic). Por tanto, son dos discursos paralelos lo que produce escozor en quienes huyen de la verdadera radicalidad y se disfrazan de sensatos y prudentes; no paran de repetir la recuperación económica de España y de su papel de locomotora de Europa obviando, claro, los datos de grave desigualdad, deuda y déficit público. La realidad es que solo aumenta la desigualdad social por los efectos devastadores de la crisis económica, sino la pobreza.
Este mismo año, la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN), de la que forman parte organizaciones radicales como Cáritas, Cruz Roja y la Once, dieron a conocer el dato del indicador europeo AROPE, que combina la renta con el consumo y el empleo: más de 12,8 millones de personas (27,3%), se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, con dificultades para alimentarse adecuadamente. No nos engañemos, la manipulación sostenida de la realidad esconde una falta de voluntad para acabar con la desposesión de los derechos más básicos de las personas. Si a esto añadimos “lo” de los refugiados, sobra indiferencia globalizada y falta verdadera radicalidad. También en nosotros, los católicos (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

sábado, 11 de junio de 2016

Porque tiene mucho amor

Domingo 12 de Junio de 2016

El texto que nos ofrecen hoy, tomado del evangelio de Lucas (cap 7) nos habla de una mujer (dice "pecadora") que se acerca a Jesús que está comiendo con otras personas y "colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume..."Y nos hemos quedado con esa imagen y con las palabras de Jesús de Nazaret: "sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor". Sin embargo, me parece, que no hemos llegado a aceptar el profundo sentido de lo que Jesús quiere decir. Simplemente hemos aplicado todo eso al sacramento de la Penitencia (o Confesión) y así se resuelven todos los fallos y pecados que podamos cometer.
Entiendo que está señalando a un estilo de vida, a una manera de actuar, al amor. Ahí encontramos el perdón de verdad. "Porque tiene mucho amor...", así le dice a la mujer. Y así nos dice a cada uno de nosotros.
Tomo prestado un comentario de Fray Marcos: “Evangelio” significa en griego, buena noticia. Pues la mejor de todas las noticias que podía recibir cualquier ser humano, es la que vamos a comentar hoy: Dios es perdón, porque Dios es amor. Tal vez sea el aspecto más original de todo el mensaje de Jesús. La experiencia de Dios le llevó a llamarle Abba (padre). Si no comprendemos y aceptamos este mensaje, todo lo demás carece de coherencia. La idea de un dios que premia a los buenos y castiga a los malos, convierte el evangelio en papel mojado e indirectamente nos invita a hacer lo mismo con los “malos”. Hoy podemos ver que seguimos tergiversando el evangelio... Tus pecados están perdonados. 
Lo que dijo Jesús, lo puede decir cualquiera a cualquiera. Por parte de Dios, tus pecados están siempre perdonados. La pelota está siempre en tu tejado. Tú eres el que debes cambiar tu actitud vital para que descubras ese perdón y pueda significar algo esencial para cambiar tu vida. El descubrir que Dios sigue amándote, a pesar de tus fallos, tiene que llevarte a una confianza absoluta y total en Él. Esa confianza es el fundamento de todo futuro verdaderamente humano. Sin esa confianza, el futuro se oscurece definitivamente... "

Entender la buena noticia del evangelio, adoptar el estilo de Jesús de Nazaret es lo que realmente nos permite sentir el perdón y ponernos en marcha para construir un mundo más justo, más solidario, un mundo de hermanos.

Texto del evangelio de Lucas (7,36–8,3)


lunes, 6 de junio de 2016

Dios nos ha visitado

Domingo 5 de Junio de 2016

El texto del evangelio que nos presentaron en la eucaristía de este fin de semana pasado está tomado del evangelio de Lucas. Es sobre el signo de Jesús de Nazaret con el hijo de una viuda de Naim...
Los relatos evangélicos nos traen muchos "signos" de Jesús. Son como indicadores y señales de hacia dónde se dirige el "reino de Dios". Al menos, así lo entiendo yo, deberíamos ser capaces de captar su mensaje.
Demasiado a menudo nos hemos quedado en los signos (los hemos llamado milagros) y no hemos seguido la dirección indicada.
Comenta el evangelio de Lucas que, al ver ese signo, la gente exclamó: "Dios nos ha visitado..." Es decir, Dios se ha hecho presente. Su reino está aquí entre nosotros.
Y cuándo sucede eso? Salir de una situación de muerte. Multiplicar panes para que coman. Liberar de dolencias y sufrimientos. Acoger a personas marginadas. Tener miradas de compasión y ternura hacia gente despreciada...
Y todo eso suena a las indicaciones que daba Jesús de Nazaret: "Porque tuve hambre y me disteis de comer; estaba desnudo y me vestisteis; estaba preso y me visitasteis..." Y vemos que ocurre eso, podemos decir que el reino de Dios ha llegado. Dios nos ha visitado. Por ahí anda Dios.
Ojalá tengamos ojos para ver, oídos para oír y corazón para emprender y seguir los signos y las indicaciones de Jesús de Nazaret.
Lectura del Santo Evangelio según san Lucas (7,11-17)

sábado, 28 de mayo de 2016

Comprometidos a vivir como él vivió

Domingo 29 de Mayo de 2016

Hoy nos propone la iglesia la fiesta del "Corpus Christi". Una fiesta especial dedicada a la eucaristía, la que venimos celebrando cada fin de semana. La misa, la comunión, cumplir con el mandamiento... Cada uno de nosotros lo ha ido viviendo según la tradición, según lo que le enseñaron en su casa, en el colegio, en las explicaciones y charlas.

Le estaba dando vueltas a mi reflexión y siento que sería bien largo de exponer lo que significa para mí. Una vez comenté las palabras de una canción que suelen cantar en nuestra iglesia: "...te conocimos, Señor, al partir el pan; tú nos conoces, Señor, al partir el pan..." Cada vez que las escucho me hace ahondar en la intención que debió tener y pensar el mismo Jesús de Nazaret.

Esta semana me he encontrado con un texto de Fray Marcos. Él explica mejor que yo el alcance y sentido de la eucaristía. Es sólo una parte del texto. Dice así: "
Hemos tergiversado hasta tal punto el mensaje original del evangelio, que lo hemos convertido en algo totalmente ineficaz para llevarnos a una verdadera vida espiritual. Para recuperar el sacramento debemos volver a la tradición. Lo malo es que para algunos acaba en Trento.

Lo último que se le hubiera ocurrido a Jesús, es pedir que los demás seres humanos se pusieran de rodillas ante él. Él sí se arrodilló ante sus discípulos para lavarles los pies; y al terminar esa tarea de esclavos, les dijo: “vosotros me llamáis el Maestro y el Señor. Pues si yo, el Maestro y el Señor os he lavado los pies, vosotros tenéis que hacer los mismo”. Esa lección nunca nos ha interesado. Es más cómodo convertirle en objeto de adoración, que imitarle en el servicio y la disponibilidad para con todos los hombres.
Hemos convertido la eucaristía en un rito puramente cultual. En la mayoría de los casos no es más que una pesada obligación que, si pudiéramos, nos quitaríamos de encima. Se ha convertido en una ceremonia rutinaria, que demuestra la falta absoluta de convicción y compromiso. La eucaristía era para las primeras comunidades el acto más subversivo que nos podamos imaginar. Los cristianos que la celebraban se sentían comprometidos a vivir lo que el sacramento significaba. Eran conscientes de que recordaban lo que Jesús había sido durante su vida y se comprometían a vivir como él vivió."

Y José Antonio Pagola dice: "Del relato evangélico no aprendemos doctrina sino, sobre todo, la manera de ser y de actuar de Jesús, que ha de inspirar y modelar nuestra vida..."
Texto del evangelio de Lucas (9,11b-17)

sábado, 21 de mayo de 2016

Jesús nuestro referente

Domingo 22 de Mayo de 2016

En la celebración de este fin de semana se nos propone  la fiesta de la Santísima Trinidad. He echado mano de los comentarios de personas conocidas que, finalmente, son y significan para mí una señal y la dirección a seguir.
Entiendo y acepto lo que la tradición ha traído hasta nosotros. Personas con una gran capacidad de reflexión y de pensamiento que (dentro de su cultura y de su tiempo) trataron de acercarnos la "imagen" de Dios. Y, seguro, que todo eso tiene un gran valor; pero ahora, en estos tiempos, me resulta extraña y no me resulta de ayuda alguna.
Hay un obispo al que cita Laeners que decía que muchos cristianos terminan creyendo en tres dioses: Dios-padre, Dios-hijo, Dios-espíritu santo. Y aunque se diga aquello de las tres personas... En fin que no se aclara nada y terminamos diciendo que es un "misterio".
Por eso me parece muy bien lo que dice mi amigo Damià: "Jesús sigue siendo nuestro referente y camino hacia la plenitud de Vida que él vivió y transmitió."

Jesús nos habla de Dios en parábolas. Se refiere a él como a "papá" (Abbá). Y siente que su aliento, su fuerza, su respirar es lo que le mantiene en ese nuevo estilo del "reino de Dios".

También me ha gustado mucho esto que escribía María López Vigil: "Porque, así como mi padre, mi madre y mis hermanos son mis referentes afectivos, y así como pienso, hablo y escribo en español y esa lengua es mi referente cultural, Jesús de Nazaret es mi referente religioso y espiritual, mi referente ético, el que me es más familiar para tantear el camino que me abre al misterio del mundo."

Y qué cierto es eso. Cada uno de nosotros vemos, vivimos y actuamos siguiendo unas referencia que, en la mayor parte de los casos, hemos recibido del entorno familiar, de los que nos rodean... En una cultura o en otra, en una religión o en otra, en una expresión o en otra. Y, sí! tanteando el camino siempre en búsqueda de una vida que nos lleva hasta el más allá o, podríamos decir mejor, hasta nuestra misma raíz y origen (Dios mismo).

Una vez más tomo prestados estos párrafos de José Antonio Pagola: "Antes que nada, Jesús invita a sus seguidores a vivir como hijos e hijas de un Dios cercano, bueno y entrañable, al que todos podemos invocar como Padre querido...
Jesús nos descubre que este Padre tiene un proyecto nacido de su corazón: construir con todos sus hijos e hijas un mundo más humano y fraterno, más justo y solidario. Jesús lo llama «reino de Dios» e invita a todos a entrar en ese proyecto del Padre buscando una vida más justa y digna para todos empezando por sus hijos más pobres, indefensos y necesitados..."  
Texto del evangelio de Juan (16,12-15)

jueves, 12 de mayo de 2016

Así también os envío yo

Domingo 15 de Mayo de 2016

En la iglesia se celebra la fiesta de Pentecostés. Una fiesta importante con una liturgia hermosa y melodías (en el canto gregoriano) de las más bellas.
Y la tradición nos ha regalado con un gran repertorio de discursos, sermones y explicaciones que, a pesar de todos los esfuerzos, siempre resultan difíciles de entender y asimilar.
La tradición judía (ahí todo el Antiguo Testamento) habla de Dios y habla de su aliento, su espíritu. Luego, ya dentro de las comunidades cristianas, los jefes de las iglesias se reunieron, discutieron y decidieron que Dios era "tres personas". Que sí, que no... Muchas discusiones, peleas y algo más. Y ahí se quedó eso.
La dificultad que encontramos es cómo puede nadie saber lo suficiente como para definir a Dios. Juan en sus cartas recordaba que "a Dios nadie le ha visto". Jesús de Nazaret nos habla desde su vida y experiencia. Nos habla en parábolas y ejemplos... Por eso creo que resulta arriesgado ir más allá de todo eso.
El evangelio es una invitación constante a seguir a Jesús, a vivir como él. Y para eso tenemos que cambiar, convertirnos. Y como lo vemos tan difícil el Maestro nos promete el "espíritu de Dios", su aliento, su respiración y vida. Y nos dice aquello de "no tengáis miedo, que no tiemble vuestro corazón"... Y es que, una vez que aceptamos su modo y estilo de vida, él camina con nosotros, sigue vivo a nuestro lado. Ahí podemos sentir el "aliento de Dios", su espíritu.
A partir de ese momento Jesús de Nazaret nos envía: "Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo".
Hubo un tiempo en que me parecía entender que ese envío era algo especial que daba a los sacerdotes y misioneros, a las religiosas y misioneras. Ahora me parece que esa manera de pensar es un error. Creo que Jesús dirige esas palabras a todos sus seguidores. Porque se trata de la buena noticia del reino de Dios: la posibilidad de un mundo solidario y fraterno, una humanidad que pone como centro de su existir a la persona comenzando por los más débiles, por los pobres y oprimidos, los marginados y olvidados de un mundo en el que el dios dinero se ha convertido en el amo de nuestras vidas y relaciones.
Que Dios nos envíe su aliento, su fuerza, su propio pulso para que seamos capaces de vivir a su manera.
Gracias. Amén.

Lectura del Santo Evangelio según san Juan (20,19-23)

sábado, 7 de mayo de 2016

Testigos

Domingo 8 de Mayo de 2016

En otros tiempos teníamos y vivíamos una fe social, algo que era común a todos. Digamos que nuestra sociedad estaba marcada con el signo de la cruz y la vida del pueblo venía orientada por la iglesia y sus representantes.
Ahora, sobre todo en la gran ciudad, apenas si quedan signos de todo aquello. Probablemente haya personas que echan de menos incluso el sonido de las campanas y todas aquellas manifestaciones religiosas que indicaban que éramos cristianos, católicos y romanos.
El texto de la eucaristía de este fin de semana (del evangelio de Juan) es el recuerdo que se hace a la comunidad de seguidores de Jesús de Nazaret de que, ante todo, somos "testigos" de la buena noticia del reino de Dios, aquella "buena noticia" que anunciaba el Maestro desde el principio: "Convertíos, daos la vuelta. El reino de Dios está entre vosotros"... Dice el texto: "Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén..."
Tenemos que ser testigos de ese cambio, de ese nuevo estilo de vida, de ese nuevo modelo de humanidad. Testigos porque nosotros vivimos así... Y ahora que escribo esto, me pregunto qué clase de testigo soy.
Recojo un párrafo del comentario de José Antonio Pagola: Los cristianos hemos caído más de una vez a lo largo de la historia en la tentación de vivir el seguimiento a Jesús de manera infantil. La fiesta de la Ascensión del Señor nos recuerda que, terminada la presencia histórica de Jesús, vivimos «el tiempo del Espíritu», tiempo de creatividad y de crecimiento responsable..."
Tal vez nos hemos quedado con las normas y preceptos de la iglesia y hemos arrinconado el "espíritu" que empujaba a Jesús de Nazaret. Ese espíritu que hizo de aquellas primeros seguidores convertirse en comunidades que vivían como hermanos, compartían todo y atendían a los más débiles y necesitados.
Nuestra sociedad necesita que seamos testigos de aquello. Testigos de la buena noticia del reino, testigos de una sociedad nueva, más humana y más solidaria. Ante nosotros desfila una inmensa multitud de personas que han perdido todo. Apenas si les queda lo mínimo que es el ser hombres y mujeres, su humanidad: Refugiados, inmigrantes, personas que buscan por todos los medios una vida más digna. ¿Cuál es nuestro testimonio ante ellos?
Las leyes y normas de los Estados sólo atienden a los que tienen "papeles". Incluso dan dinero y ponen medios para atenderlos... ¿Qué pasa con los que no tienen esos papeles? ¿Dejan de ser personas? ¿Se les va a quitar incluso su humanidad?
Ser testigos en esta sociedad nuestra. Tener la mirada y el corazón de Jesús de Nazaret. Convertirnos y cambiar para anunciar que es posible la nueva humanidad, que está dentro de nosotros.
Texto del evangelio de Juan (24,46-53) 

Sabed que estoy con vosotros todos los días

...Hasta el final de los tiempos Ascensión del Señor 17 de mayo 2026 Hay una recomendación que Fray Marcos  suele hacer con mucha frecuencia...