jueves, 6 de febrero de 2025

Hemos pasado la noche bregando...

...Y no hemos cogido nada

9 de febrero 2025

El texto del evangelio que escuchamos este domingo nos relata la pesca milagrosa. Aquellos hombres eran pescadores con la experiencia de toda la vida... Subido a la barca Jesús le dice a Simón: - "Sácala adonde haya fondo y echad vuestras redes para pescar."

Y Simón le contestó: - "Jefe, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, fiado en tu palabra, echaré las redes."
Y cuenta el evangelio que... "capturaron tal cantidad de peces que reventaban las redes."

Como comenta Imma Calvo en la introducción a los comentarios de este domingo: -"El relato de Lucas nos invita a confiar en Dios. El Maestro pide a sus discípulos que vayan hacia lo profundo. La causa del evangelio requiere olvidar el miedo y remar mar adentro, donde no hacemos pie. Dejar atrás la orilla de nuestras seguridades y emprender el viaje hacia nuestro yo más auténtico, reflexivo, inclusivo y servicial."

Y dice el evangelio: "-Al ver esto, Simón Pedro se postró a los pies de Jesús, diciendo: - Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.

Es que él y todos los que estaban con él se habían quedado pasmados por la redada de peces que habían cogido".

Y Jesús dijo a Simón- No temas; desde ahora pescarás hombres vivos.

Cada uno de nosotros tenemos que hacer una lectura del evangelio personal. Porque no estamos leyendo historias que ocurrieron como si fueran anécdotas curiosas o acontecimientos fantásticos que podemos admirar. Todo el mensaje de Jesús de Nazaret es una invitación personal... Tener en cuenta, además, que casi siempre se trata de un lenguaje simbólico cargado de significado que nos tiene que llevar a otro nivel.

Yo me fijaría en esas expresiones que ya he subrayado: 
-Rema mar adentro y echa las redes...
-Hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada
-No temas...

Como bien expresa Imma Calvo, Jesús nos invita a "dejar atrás la orilla de nuestras seguridades y emprender el viaje hacia nuestro yo más auténtico, reflexivo, inclusivo y servicial". Sería como decir: deja atrás la seguridad de la orilla, lo de cumplir lo mandado, agarrarme a todo eso que hago porque así nos lo enseñaron en el Catecismo: Lo que manda la Santa Madre Iglesia. La invitación de Jesús de Nazaret va mucho más allá. Descubrir al hermano que está entre nosotros y al que ignoro. Personas que llegaron buscando mejorar su vida y que se ven marginadas. Poner mi atención en ellas será mi camino para encontrar a Dios mismo. Porque el reino de Dios (Dios mismo) está ahí. Si no doy ese paso, si continúo agarrado a mis seguridades (permaneciendo en la orilla) jamás llegaré a esa pesca maravillosa. No porque vaya a convertir a mucha gente, sino porque empezaré a sentir mi propia conversión. A vivir esa otra realidad que es la presencia de Dios mismo en tí, en mí y en todas las personas que me rodean. Entonces mi pesca no será cuestión de llenar mi barca de peces, o acumular méritos que me garanticen que, como hijo de Dios, me premiará llevándome al cielo...

Nota:- Me resulta curioso que, precisamente ahora que los grandes y los poderosos sólo nos hablan de expulsar a los migrantes, negar su asilo y acogida, nosotros entendamos que la invitación de Jesús va en dirección contraria. ¿Tendremos miedo?

Texto del evangelio de LUCAS 5, 1-11


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