sábado, 18 de enero de 2025

No tienen vino...


Esto hizo Jesús como principio de sus señales

19 de enero 2025

En estas primeras semanas del año nuevo nos aconsejan en nuestra iglesia que tengamos en nuestras casas (y leamos) el "evangelio de cada día". Y estoy seguro de que muchas familias lo hacen. Es una buena manera de acercarnos al anuncio de la Buena Noticia que nos comunicó Jesús de Nazaret.


Al leer el relato de las "Bodas de Caná" y ese primer signo de Jesús me pregunto si somos capaces de leer "entre líneas", como se suele decir. ¿Es algo tan simple como convertir el agua en vino? ¿Se trata de mostrar el poder de Jesús para hacer milagros? Detalles y preguntas que nos podemos hacer y a las que, sin la ayuda de personas más preparadas y conocedoras del estilo y modo de expresión del evangelio, difícilmente sabemos contestar.

He leído el comentario que hace Fray Marcos y me ha parecido que nos puede ser de gran ayuda: -"El último versículo es la clave para la interpretación de todo el relato. Nos habla del “primer signo” de una serie que se va a desarrollar durante todo el evangelio. Además, como signo, va a servir de prototi­po y pauta de interpretación para los que seguirán. El objetivo de todos los signos es siempre el mismo: manifestar “su gloria”. Ya sabemos que la única gloria que Jesús admite es el amor de Dios manifestado en él. La gloria de Dios consiste en la nueva relación con el hombre, haciéndole hijo, capaz de amar como Él ama."

Ése sería el primer paso. Entender que todos los signos de Jesús (actitudes, acciones, signos o milagros, comentarios y parábolas) van dirigidas y encaminadas a la Buena Noticia del reino de Dios, o sea de Dios mismo. Para ir aprendiendo a captar y sentir a Dios, nuestro padre, en nosotros, en las demás personas, en todas las cosas que nos rodean. Eso sería seguir las huellas del Maestro.

Porque..."Dios se manifiesta -sigue el comentario- en todos los acontecimientos que nos invitan a vivir. Dios no quiere que renunciemos a nada de lo que es verdaderamente humano. Dios quiere que vivamos lo divino en lo que es cotidiano y normal. La idea del sufrimiento y la renuncia como exigencia divina es antievangélica. El mensaje para nosotros hoy es muy simple, pero demoledor. Ni ritos ni abluciones pueden purificar al ser humano. Solo cuando saboree el vino-amor, quedará todo él limpio y purificado. Cuando descubramos a Dios dentro de nosotros, seremos capaces de vivir la inmensa alegría que nace de la unidad-amor. Que nadie te engañe. El mejor vino está sin escanciar, está escondido en el centro de ti."

 "El mejor vino...". Todo un símbolo. Quizás nos hemos hecho a la idea de que haciendo cosas, rezando mucho, yendo muchas veces a misa... llegaremos a gustar ese mejor vino, a convertirnos en amigos íntimos del Maestro. Tal vez sí; pero creo que la senda de Jesús de Nazaret tenía un sabor mucho más social. Primero en lo más íntimo, en su oración (tantísimas veces que se retiraba a orar). En segundo lugar, en la atención que ponía en las personas que le rodeaban: los leprosos marginados, los ciegos, los enfermos, los niños, las mujeres... Y no olvidaba a los publicanos y fariseos. Una atención especial que lleva a la comprensión y al amor.

Creo que es algo que nos suele faltar. Y tal vez es precisamente ahí donde encontraremos el mejor vino.

Texto del evangelio de JUAN 2, 1-11 Bodas de Caná


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