viernes, 10 de enero de 2025

Hijo mío eres tú...

Él os va a bautizar con Espíritu Santo y fuego

12 de enero 2025

Al comienzo de lo que se llama el "tiempo ordinario", dentro de las celebraciones de la Iglesia, se nos propone la escena del "Bautismo de Jesús".


Tal y cono nos ha ocurrido casi siempre, nuestra lectura del evangelio la solemos hacer literal. Como si fuera una noticia que leemos en la prensa o en nuestro móvil. Y nos perdemos el mensaje y sentido profundo que nos quiere transmitir.

Como comenta Fray Marcos: -"El bautismo es el primer acontecimiento que los evangelios nos narran de la vida de Jesús. Es, además, el más significativo desde su nacimiento hasta su muerte. Lo importante no es el hecho en sí, sino la carga teológica que el relato encierra. El bautismo y las tentaciones hablan de la profunda transformación que produjo en él una experiencia que se pudo prolongar durante años. Jesús descubrió el sentido de su vida, lo que Dios era para él y lo que tenía que ser él para los demás."

Entiendo que como seguidor y discípulo de Jesús lo importante es seguir sus pasos, atender a esa invitación que nos va haciendo a lo largo de su vida.
Es interesante la palabra de Juan Bautista: "Él os va a bautizar con espíritu santo y fuego".
Es ese "aliento nuevo, aliento santo" el que va a ir llenando la vida de Jesús y que se irá manifestando a lo largo de esa etapa que llamamos "vida pública". Su modo de hacer, de atender a los más débiles, a lo marginados... La expresión de sus parábolas.

Y sigue el comentario de Fray Marcos: -"Hay que recordar que estamos hablando de la experiencia de Jesús como ser humano, no de la segunda o de la tercera persona de la Trinidad. Lo que de verdad nos debe importar a nosotros es el descubrimiento de la relación de Dios para con él, como ser humano, y la respuesta que el hombre Jesús dio a esa toma de conciencia. Lo singular de esa relación es la respuesta de Jesús a esa presencia de Dios-Espíritu en él. El bautismo no es la prueba de la divinidad de Jesús, sino la prueba de una verdadera humanidad."

A mí (y cada una de las personas que queremos seguir a Jesús) lo que nos tiene que llamar la atención y afectar es cómo nos podemos ir acercando a esa experiencia o vivencia de Dios. 
El texto utiliza una expresión que nos puede dar una pista del camino: -"mientras oraba Jesús después de su bautismo, se abrió el cielo, bajó sobre él el Espíritu Santo..."

¡Cuántas veces leemos en el evangelio que Jesús se retiraba a orar! 
Y me parece que también nosotros tenemos que decirle al Maestro: -Enséñanos a orar. Porque a lo largo de nuestra vida hemos aprendido muchas oraciones y plegarias. Aprendimos a rezar; pero no aprendimos a centrarnos en nuestro interior y descubrir la cercanía de Dios, el Dios de Jesús... 
Creo que ésa es la mejor invitación que podemos recibir. Y que en este comienzo del año se convierta en la senda que recorramos día a día.

Texto del evangelio de LUCAS 3, 15-16 y 21-22


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