martes, 26 de mayo de 2026

Tanto amó Dios al mundo...

...Que entregó a su unigénito... para que tenga vida eterna

31 de mayo 2026

DIOS AMA el MUNDO - CVX en España

Dentro del ciclo litúrgico la Iglesia nos propone para el domingo que sigue a Pentecostés la fiesta de la Santísima Trinidad.

Supongo que tenía, y seguramente tiene, sentido dentro de la doctrina y dogmas de la Iglesia (por no decir de todas las iglesias que se proclaman seguidoras de Jesús de Nazaret). Pero el tema está en que de Dios no sabemos nada. Es decir, no podemos conocer ni explicar el sentido y la profundidad de Dios...
El texto que leemos y escuchamos está tomado del evangelio de san Juan. Un evangelio que tiene más de reflexión y de vivencia de toda una comunidad de seguidores de Jesús. Hace referencia a la conversación que tuvo Jesús con Nicodemo... Y le decía que había que volver a nacer. Que es el espíritu lo que importa... Y dentro de esa conversación le dice que Dios amó tanto al mundo que entregó a su unigénito para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.


Ese mensaje que se pone en boca de Jesús es la vivencia y el convencimiento que tenía la comunidad de Juan. Y eso mismo tendría que ser para nosotros: vivencia y convencimiento. Fe y confianza total en el mensaje de Jesús de Nazaret.

Me gusta el comentario que escribe Fray Marcos: -"El Dios Todopoderoso, el que ordena y manda, el que premia y castiga, el que da miedo, es lo más contrario al Dios de Jesús de Nazaret. Dios es amor y nada más que amor. No le demos más vueltas."
-"La gran enseñanza de la Trinidad es que solo vivimos si convivimos. La Trinidad no es una verdad para creer sino una Realidad para vivir. No hay nada que explicar".

Quizás lo que nos falta es tiempo para contemplar, para mirar y admirar, para dejar que toda la maravilla de la vida, de nuestro entorno, de la naturaleza, del universo nos asombre y lleguemos a percibir ese paso de Dios, de su aliento que sopla sobre todo ello y respire... Como lo hago yo mismo. Inspiro y expiro. Tomo aliento y mi corazón sigue latiendo...
Ni nos damos cuenta. Día y noche. Dormido y despierto. Todo nuestro cuerpo responde a esos latidos, a esa respiración... ¿Quién me enseñó a respirar? ¿Quién mueve mi corazón?

Por eso digo que no son palabras, explicaciones o dogmas lo que necesitamos. Vivir y sentir lo que Jesús sentía y vivía. Hablaba de él utilizando imágenes y parábolas: Mirad y ved los lirios del campo, los pajarillos del cielo... Tantas parábolas que quieren expresar lo que él mismo sentía al llamarle Abbá-papá...


Texto del evangelio de Juan 3, 16-18

Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.

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